Rosario. Fecha de los eventos: Viernes 21 de noviembre de 2008. Esta fue una noche distinta, en la que mi pasión por el metal se fusionó con la del rock más genuino y tuve la posibilidad de asistir a dos conciertos de primera línea en cuanto a hard rock o simplemente rock and roll respecta. Por un lado, aprovechando el lanzamiento mundial de “Chinese Democracy”, el esperado y 13 años retrasado nuevo disco de Guns N’ Roses, el tecladista Dizzy Reed arribó a Rosario en el marco de un mini tour promocional junto a la banda Coverheads. En segundo turno, Viticus presentó en vivo en Willie Dixon su flamante álbum “III”, en un show memorable. A continuación las crónicas de ambas presentaciones. Y que sea rock!

Después de una espera que se estaba tornando tediosa, finalmente a las 21:45 hs. pudo verse en la pantalla gigante colocada sobre el telón un videoclip de Guns N’ Roses preparado para la ocasión, promocionando la salida de “Chinese Democracy”, el esperado nuevo disco de la banda de Axl Rose. El telón se abrió y Coverheads arremetió con “Welcome to the jungle”, haciendo sacudir sus melenas a los gunners que colmaron el teatro. Le siguieron “Nightrain” y “You could be mine”; la banda sonaba a pleno, con presencia y actitud, destacándose el desempeño tanto del baterista Tommy “Dr. Lio” (ex Rose y Primitiva) como del frontman Gustavo Cowden (también vocalista de Mendigos del Paraíso, quien durante el primer tramo del show lució una remera de las hard rockeras rosarinas Electra).
Llegó “It’s so easy” y la aparición de Dizzy Reed generó una espontánea ovación por parte del público. El único miembro de la clásica formación de Guns N’ Roses que no fue despedido por Axl a mediados delos ’90 se plantó en el centro del escenario con su teclado y le pusovoz a las restantes canciones del concierto, empezando por "Pretty tiedup".
Dizzy Reed mostró todo su carisma y buen humor, agradeció el afecto de la gente y demostró destreza y virtud para con las teclas de su instrumento, como era de esperarse, mientras que en el aspecto vocal no intentó emular a Axl Rose, sino que le agregó sus propios matices a los temas, con un timbre semejante al de Bob Dylan, aunque obviamente con una impronta más rockera. De más está decir que los fans cantaron y corearon temas clásicos como “Back of Bitch”, “Live and let die”, “I use to love her”, “Don’t cry”, “Sweet Child O’ Mine” y “Knockin’ on Heaven’s Door”, entre otros. Los más jóvenes, por un lado, adentrándose en aquella vieja mística. Por otro lado, quienes vivieron la época dorada de la banda, reviviendo con nostalgia y también con euforia ese espíritu salvaje y creativo que se gestó en los ‘80s. “Sympathy for the Devil” y “Paradise City” dieron cierre a un espectáculo cuyo playlist no incluyó composiciones del nuevo disco, aunque este lanzamiento fue la excusa para armar esta fecha promocional. Mientras Dizzy saludaba, una buena cantidad de fanáticos y fanáticas invadieron el escenario para abrazarlo. Anteriormente otros músicos que han formado parte de Guns N’ Roses (Steven Adler, Gilby Clarke, etc.) han despertado el mismo fervor en Rosario; Dizzy Reed no fue la excepción.
Pero mi jornada rockera no terminó en el Broadway, ya que ni bien finalizó el “Evento Gunner” me dirigí hacia el Willie Dixon, recinto en el cual Viticus presentaba en vivo su tercer álbum. Apenas pasada la medianoche inició su actuación la primera banda soporte, La Púa Madre, unos jóvenes muchachos que apuntan a un sonido clásico sintetizando en su propuesta un poco de “rock stone” junto con algunos aires a lo Led Zeppelin.
Además de hacer temas propios y de invitar a una vocalista a cantar un blues, interpretaron “Rock and roll yo”, de Charly García, en una versión más rockera y cruda, “Blues local”, de Pappo, y “Voodoo Chile”, de Jimi Hendrix, bastante bien logrado.

A continuación, Ojo De Buey aprovechó la oportunidad para seguir presentando su disco debut “Luz Negra”. Este trío está orientado básicamente al rock de fines de los ’60 y principios de los ’70, con pasajes progresivos, de acid rock y también de blues-rock, con una marcada influencia de músicos como Luis Alberto Spinetta. Sólidos en la ejecución instrumental, los comandados por el joven guitarrista y cantante Facundo Nardone ofrecieron canciones como “Mi alma se mueve”, “Chicho”, “Éxodo de caracoles” y un tema nuevo, sumados a un cover de Stevie Ray Vaughan. Son buenos músicos y agradaron a la gente que fue a verlos, aunque parte del público los escuchó con cierta indiferencia. Faltaban el vértigo y la adrenalina que pocos minutos después se adueñarían del local.

02:45 p.m. Víctor Bereciartúa, mejor conocido como Vitico, acompañado por los talentosos músicos que él reclutó para “inyectar sangre nueva” a su legendaria carrera, pisó las tablas. Viticus dio rienda suelta a su rock puro y genuino. “Mi nuevo Chevrolet” y “El gallo” fueron buenas elecciones a la hora de empezar, mientras que “Sordidez” calmó la ansiedad de los siempre presentes Rifferos. Cuando empezaron a tocar material del disco nuevo, una cosa quedó clara: Viticus fue un paso más allá, evolucionando tanto en su sonido como en su actitud. Escuchar la base rítmica proto-speed metal al estilo Motörhead de “Sr. Rock and Roll” sorprendió a más de uno. Allí estaban los músicos, tocando con los dientes apretados sobre una demoledora base rítmica (todo el crédito para Vitico y el baterista Francisco Isola).
Una vez más a los fans de Riff se nos puso la piel de gallina al sentir la energía que transmiten en directo himnos como “En la Ciudad del Gran Río” y “Ruedas de Metal”. Le siguieron temas de los trabajos anteriores de Viticus: “¿Por qué te vas?” y “La autopista”, y a continuación presentaron un par de temas nuevos más que ya se anticipan como futuros clásicos: “Mabel” y “Fuego y destrucción”, este último con un correcto solo de batería al final.
El cierre del recital estuvo compuesto por otros infaltables clásicos de Riff: “Mucho por hacer” (en una impresionante versión extendida), “Macadam 3...2...1...0...” y “Susy Cadillac”, redondeando así 1 hora y 45 minutos de rock de primera calidad. Sin duda Viticus no deja de superarse y nuevamente es necesario caer en la redundancia o lugar común de afirmar que la banda está “pasando por su mejor momento”; afortunadamente en el caso de Viticus, esto es así desde hace rato.
- Todas las imágenes fueron tomadas de los sitios oficiales de los grupos.
- Pueden leer otra review del show de Viticus, realizada por Diego Tessa, en El Concilio de los Mayores.
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